©
Desear es lo más simple y humano que existe. ¿Por qué, entonces, nuestros deseos nos resultan inconfesables? ¿Por qué es tan difícil ponerlos en palabras? Tan difícil que terminamos por esconderlos; construimos para ellos una cripta en alguna parte de nosotros, donde permanecen embalsamados, a la espera.
- Agamben Giorgo / Desear (fragmento)
Tu perfume se ha quedado en mi memoria.

Para variar.

Para variar hoy, un día de tantos te he extrañado como no se extraña nuevamente. Para variar, no he dejado de soñarte. Para variar, sigo cerca, tan cerca. Para variar, estoy aquí por ti.

No me creas si me ves alejada, últimamente no hago más que fingir. 

Seré breve: Las lágrimas hoy son más fuertes que yo.
572
[...] -Pues parece historia antigua. Perdona por lo de ayer, me puse nerviosa, no sé por qué. Y tú que habías venido a verme...Me sabe mal.
-No importa. Tal vez deberíamos exteriorizar más nuestras emociones. Si quieres, puedes mostrármelas. Así nos conoceremos mejor.
-Si llegas a entenderme, ¿Qué sucederá entonces?
-Eso no lo tienes muy claro, ¿verdad? No se trata de lo que pueda suceder. En este mundo hay a quien le gusta saber los horarios de los medios de transporte y se pasa el día comprobándolos. También hay quien hace barcos de un metro de largo encolando palillos. Por lo tanto, no es tan raro que haya por lo menos una persona que quiera entenderte, ¿No te parece?
-¿Como una especie de pasatiempo?
-Si quieres, puedes llamarlo así. En general, las personas lo llaman simpatía o amor, pero si tú quieres llamarlo pasatiempo puedes hacerlo.






top ↑